Exposición? | Galería Jacques Martínez

Exposición? | Galería Jacques Martínez

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“Estas son pelotas para jugar mirando”, explica el reconocido artista y arquitecto Clorindo Testa, mientras tira de una cinta roja y ¡plaf!, una gran bola de papel arrugada, de un metro de diámetro, sube y baja del techo. Es parte de la obra que presenta ahora en la galería Jacques Martínez. Esto es Exposición?, la muestra que Testa realiza junto a Juan Fontana, Roberto Frangella y Diego y Justo Solsona, todos tan arquitectos y artistas como él.

Alrededor, mientras el artista juega con sus pelotas, hay chicos pintando, armando esculturas… jugando con colores, maderas, papeles y pintura.

–Clorindo, ¿esta es una exhibición para que jueguen los chicos? –Para que jueguen los chicos y los grandes –responde, sonriendo.

“Las mías, por ejemplo, son pelotas para mirar y jugar. Como esta tiene un elástico –dice, señalando a la de la cinta roja–, uno tira de ahí y la pelota sube y baja. Igualmente, acá no se necesita jugar con las manos. Porque se puede jugar mirando, también”.

Hay obras hechas con cajas de pizza y de remedios, con cajas de sopas y de golosinas que, ensambladas y pegadas entre sí, crean hombrecitos, casas, caballos, ejércitos… Es el mundo colorido y fragmentado de Roberto Frangella, armado de pequeños trocitos de papel casi picado.

Hay otros trabajos que, en cambio, son maderas viejas con boyas colgando, con telgopor, hierros oxidados, tanzas y alambres. Todo eso junto toma, increíblemente, la forma de un pez espada, gracias a la imaginación de Diego Solsona.

Una instalación de muchedumbres de objetos-miniatura, construidos con maderas pintadas, forma fila sobre una larga mesa, en un rincón de la galería, lista para ser cambiada de lugar, para tomar otro rumbo ni bien cualquier niño tenga ganas de tocarla. Es la obra de Juan Fontana.

Hay robots de madera: la obra de Juan Solsona.

Pero en uno de los costados de la galería, sobre una pared, también hay pegado un gran papel blanco: grupos de nenes van pintando y dibujando ahí. Otros se instalan en una mesita al lado, y arman figuras, objetos, mundos y bosques.

–¿La pasaron bien, mientras preparaban la exposición, Testa? –Sí, claro, nos divertimos, aunque cada uno armó su obra por su lado.

–¿Cuál fue la parte más divertida del proceso? –Cuando pensamos las obras –dice Testa, los ojos brillantes.

–Testa, ¿piensa que es importante jugar? –Sí, claro. Nunca hay que creer que uno es una persona seria, ni importantísima, ni hay que estar así. Hay que jugar siempre, desde los dos hasta los cien años.

Fuente: Clarín