Muestra Cartonera | C.C. Borges 2013

MUESTRA CARTONERA | C.C. BORGES | 2013

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PROLOGO DE LA MUESTRA

Roberto Frangella
Con espíritu cartonero

Antes del “pienso, entonces existo” cartesiano, hay otra verdad incuestionable: la del ser-con. Verdad primera que todos los humanos compartimos en la experiencia.

No somos sin el otro. Es éste quien nos constituye en tanto espejo en el que nos vemos y lugar de nuestras acciones.
Esa verdad primaria es asumida y puesta en obra por Roberto Frangella.
Imposible no ver en él la voluntad de ser-con el otro. El otro-cartonero que, de algún modo, refleja a todos los que sienten que es muy poco lo que tienen y mucho lo que deben lograr. Ese otro-cartonero se convierte así en símbolo de la lucha por mantenernos en pie con mínimos recursos, y lograrlo. Para ello es preciso contar con una gran dosis de creatividad.

Si pensamos que una creatividad profunda es sinónimo de marginalidad, en tanto oposición al statu quo, el auténtico artista no puede ser sino marginal. Desde la marginalidad del cartonero –usando los materiales cotidianos de aquellos que la sociedad margina- Frangella crea. Se mimetiza con un vital espíritu de lucha. Y produce individualizando, presentado personajes diferentes entre sí. No hay niño de la villa que sea una simple reproducción de otro. Cada uno tiene su particularidad aunque muchas veces, en la vida real, tendamos a visualizarlos como un todo homogéneo.

Frangella siente, como Mies Van der Rohe, que “menos es más” y que “Dios está en los detalles”. Premisas que guían no sólo la producción de sus objetos sino también la de sus pinturas, acualeras y dibujos en los que capta del modo más eficiente -con lo mínimo y con mínimos detalles- la atmósfera del lugar representado.

En el caso de los objetos ‘cartoneros’ lo importante es no sólo aprender a ver en los detalles sino ejercitar una mirada integradora. No sólo admirar el reciclado artesanal de la materia pobre o de descarte -que indica que en arte todo puede entrar y nada debe necesariamente salir- sino también imaginar el rompimiento de etiquetas para dar cumplimiento a la utopía del ser-con en todo su alcance social.

Precisamente por su fuerte compromiso social, la “muestra ‘cartonera’ de Frangella permite comprobar que Estética y Ética no están separadas. Son, por el contrario, caras de una misma moneda.

Elena Oliveras.